Picture
Quizás ahora estás en desesperación por el pensamiento que eres un pecador culpable y estás con un miedo terrible de enfrentar a Dios en el Día de Juicio. Quizás estás temblando por adentro y preguntándote si hay alguna esperanza para ti. Quizás sientes como si tus pecados pesan un millón de kilos y son tan pesados sobre tu alma que harías cualquier cosa para aliviarte de esta carga a fin de tener paz con Dios. Si este es el caso, hay muy buenas noticias para ti!!!

Hay Uno que ya ha sufrido y muerto por tus pecados y llevado el castigo por ellos en completo. Él llevó cada último pecado que has cometido, desde el más pequeño hasta el más grande, y los llevó en su propia espalda, y murió bajo su carga a fin de deshacerte de ellos para siempre y librarte. Este gran Hombre sufrió por cada vez que violaste la Ley de Dios. Él llevó la maldición de la Ley sobre Sí mismo y sufrió por ello por completo para librarte de tu castigo. 

El nombre de este Hombre es Jesucristo. Y Él no es solo un Hombre; Él es Dios en la carne (Juan 1:1). Él fue concebido sobrenaturalmente en el vientre de una virgen por el poder del Espíritu Santo, y naciendo como el unigénito Hijo de Dios, nació como un hombre sin pecado (Lucas 1:35), como el Santo de Dios. Vivió una vida de obediencia perfecta a los mandamientos de Dios, y nunca pecó (1 Pedro 2:22). Por lo tanto, no merecía morir. Sin embargo, Él escogió morir por amor a nosotros. 

Casi todos saben que Jesús murió en la cruz. Pero la pregunta es: ¿Qué sucedió cuando Él murió en esa cruz? Lo más significante en la historia del mundo entero sucedió cuando el Hijo de Dios fue colgado en esa cruz, y es esencial entenderlo y creer en lo que Él hizo ahí para que puedas ser salvo.

La Biblia dice que cuando Cristo, el Varón sin pecado, fue colgado en esa cruz, Él llevó nuestros pecados sobre Sí mismo y sufrió y murió en el lugar de nosotros. Leamos una porción de las Santas Escrituras, que en realidad fueron escritas cientos de años antes que el Señor muera en la cruz; sin embargo fue escrita acerca de Él y lo que padecería. Lo siguiente está escrito en Isaías 53: 

“Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros. Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca. Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará?  Porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido. Y se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca. Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada. Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos. Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte,  y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores” (Isaías 53:3-12).

Lo que ocurrió cuando Jesús estaba en esa cruz fue que Dios el Padre llevó TODOS nuestros pecados y los puso sobre Jesús, y luego Él aplasto a Jesús en Su ira contra el pecado y lo castigó por todos esos pecados. Al hacer esto, Dios estaba satisfaciendo la justicia que demandaba que el pecado sea castigado. El Señor Jesús escogió tomar el castigo que merecemos sobre Sí mismo para satisfacer la ira de Dios. Él llevó la ira y la venganza de Dios sobre Sí mismo a fin de desviarla lejos de nosotros. Ahora, porque Él hizo esto, y soloporque Él hizo esto, podemos escapar del justo juicio de Dios contra el pecado. Ya que nuestro pecado fue castigado en Cristo, no tenemos porqué ser castigados si recibimos al Salvador y somos salvados.

Todo esto sucedió según el plan de Dios, porque Dios nos ama y no desea la muerte del impío. La Biblia dice:Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo,sino para que el mundo sea salvo por él. El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree,  ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios” (Juan 3:16-18).

El Salvador murió para pagar el castigo por tus pecados por completo y comprarte una gloriosa salvación para que puedas libremente recibir el regalo de Vida Eterna de Dios. Jesús no vino a condenarte, avergonzarte, o solo para hacerte sentir mal por tu pecado. Él vino para demostrar el amor de Dios, para pagar el castigo por el pecado, para satisfacer la justicia de la Ley que tú violaste, para preparar el camino a fin de que tú puedas ser restaurado a Dios, para que puedas tener una relación viva y real con Dios. Él vino para pagar por tus pecados y darte una nueva vida. Su sangre fue derramada para servir de expiación por tus pecados, para comprar el perdón, a fin de que tú seas limpiado de todo pecado y que se te dé una nueva esperanza y Vida Eterna en el Reino de Dios. Él compró tu salvación con Su propia sangre. Esta consumado. Él lo compró por completo. ¡No hay nada más que podrás agregar a esto, solo tienes que recibirlo y regocijarte en Dios! O, ven a Cristo, querido, cargado y cansado pecador, y encontrarás descanso para tu alma.